Gestión de prioridades - Habilidad crítica de Enablement

Gestionar las prioridades es la clave del éxitoComo profesional de Enablement, usted y yo lo sabemos. Todos los días le llegan una o más peticiones críticas. Gestionar las prioridades es la única manera de salir de la locura.

El libro, Hábitos atómicos de James Clearse basa en la idea de pequeños cambios de hábitos que te ayuden a mejorar el 1% cada día. Aprender a poner tu lista de tareas en el orden adecuado es parte de mejorar el 1%.

Los profesionales y líderes de Enablement no son los que arreglan todos los problemas inesperados que se producen en la empresa. La capacidad de ejecutar las prioridades estratégicas y aportar valor a la empresa sólo se produce cuando uno se centra en las actividades que realmente mueven la aguja. Hay que sentirse cómodo sabiendo cuándo hay que decir que no.

Gestionar las prioridades para saber cuándo decir no
La Carta Enablement

Si todavía no tiene una Carta de Ventas Enablement, debe colaborar con su dirección y los equipos a los que apoya.

Este sencillo documento actúa como un contrato entre usted y la organización, aclarando sus responsabilidades.

El Consejo Consultivo

Utilice su Consejo Asesor para ayudar a gestionar las prioridades; son fundamentales para su trabajo.

El Consejo Asesor es su socio en la definición de prioridades y, por tanto, le ayuda a saber cuándo decir sí y cuándo decir no.

Ganancias rápidas

Las victorias rápidas pueden ser a veces una buena idea. Si una petición es rápida de implementar, tiene un impacto positivo en el negocio y dará lugar a una "prensa" positiva para su equipo, considérela.

Sin embargo, tómese el tiempo necesario para considerar si la solicitud es realmente una ganancia rápida. A veces, estas ganancias rápidas os ponen a ti y a tu equipo en el anzuelo de un trabajo a largo plazo que realmente no es estratégico ni está en línea con tus objetivos. 

Di que no.

Una sola victoria rápida puede ser algo que puedas manejar, pero docenas de ellas acabarán con tu productividad. Dedica un tiempo fijo al día a estas actividades y cíñete a esa cantidad de tiempo.

Y entonces...

¿Y si viene del jefe?

A veces hay que decir que no a tu jefe. Sin embargo, como recomendaría a cualquier persona, explica por qué dices que no y reconoce que tu jefe puede anularte.

Los negocios no son una democracia, y a veces hay que decir que sí incluso cuando el no tiene más sentido. Cuando esto ocurra, ten claro el impacto de no decir no, sonríe y ponte a trabajar.

El colaborador

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